Pareja · · 3 min de lectura
Cuando las ganas no están al mismo nivel
En casi todas las parejas pasa que uno tiene ganas cuando el otro no. Con el tiempo, esa diferencia puede convertirse en frustración por un lado y presión por el otro. Sin embargo, no tiene nada de anormal.
Una diferencia normal
Dos personas no tienen el mismo ritmo, ni los mismos días de cansancio o de energía. Una diferencia de deseo no es, por tanto, señal de un problema de pareja ni de falta de amor. Lo que marca la diferencia, según los estudios, es cómo lo vive la pareja junta.
Estar atento a las necesidades del otro
Un estudio siguió a parejas día a día y luego cuatro meses después. Quienes estaban motivados a tener en cuenta las necesidades íntimas de su pareja, sin olvidarse de sí mismos, mantenían un deseo más alto con el tiempo. Otro estudio mostró que sus parejas los percibían como más atentos y estaban más satisfechas con la relación.
Atención, sin forzarse
Estar atento no significa ceder a regañadientes: un momento vivido por obligación no ayuda a nadie. Significa buscar juntos lo que sienta bien a los dos, un abrazo, un momento de ternura, otro día mejor elegido. Decir que no con suavidad, y proponer otra cosa, también forma parte de esa atención.
Fuentes
- Muise A., Impett E.A., Kogan A., Desmarais S. (2013). Keeping the spark alive: being motivated to meet a partner's sexual needs sustains sexual desire in long-term romantic relationships. Social Psychological and Personality Science, 4(3), 267–273. scholar.google.com
- Muise A., Impett E.A. (2015). Good, giving, and game: the relationship benefits of communal sexual motivation. Social Psychological and Personality Science, 6(2), 164–172. scholar.google.com
Este artículo es informativo y no sustituye el acompañamiento de un sexólogo o de un terapeuta de pareja, que puede ayudar si esta diferencia se vuelve dolorosa. Los estudios citados describen tendencias medias.
Un ritmo elegido juntos, sorpresas por turnos, recordatorios discretos.